Pecado capital Nº1: Soberbia
La soberbia es síntoma de falta de confianza en uno mismo. Paradójicamente ese vacío hace que algunos humanos decidan rellenar con un aparente exceso de amor propio o confianza.
Una persona soberbia no puede avanzar en la vida.
Ya cree que está en lo más alto aunque se pasé el día vendiendo hamburguesas en el Mcdonalds.
La relación con el dinero será nefasta, todos los triunfadores tienen un nivel de humildad muy alto, es la forma de aprender.
En las relaciones no puede ir bien. La persona que es soberbia tiene tendencia a humillar a los demás por no ser tan “buenos” en lo que hacen.
Solo el soberbio hace bien las cosas, incluso las más simples. Eso es, al menos, lo que piensa de sí mismo.
La soberbia te va a ser de mucha ayuda si lo que quieres es vivir en la época de los dinosaurios, porque lo que es capacidad de adaptación no te va a dar…
No sobreviven los más fuertes, sobreviven los que mejor se adaptan. La soberbia no es una buena herramienta para adaptarte a nada.
Ya ves, tener un nivel de soberbia alto puede afectar a tu salud.
A tus relaciones tanto de pareja como con la familia y amigos.
En el tema económico te va a ir muy mal.
La soberbia te acerca más al infierno que al cielo, y tu lo que quieres es estar rodeado de luces blancas, nubes de algodón y una sonrisa de oreja a oreja.
Justo eso es lo que querían estos señores en el año 360 después de Cristo.
Si te reconoces en algo de esto lo primero que tienes que hacer es aceptar que eres un soberbio.
No pasa nada, yo te querré igual.
Acepta.
Después tendrás que aceptar tu falta de autoestima y que te sientes como una auténtica mierda.
No pasa nada, yo te querré igual.
Estos dos procesos son los más difíciles para salir de ese estado.
Tu EGO, ese pequeño Lucifer que llevas dentro, no quiere que reconozcas tus debilidades porque entonces empezarás a entrar en el reino de DIOS.
(Te pongo los símiles bíblicos para entender la comparación, no soy un chiflado de la iglesia ni mucho menos)
En definitiva.
El pecado capital Nº1 tiene toda la razón. Ser soberbio te aleja de Dios (la vida y la realidad) y te acerca al infierno (EGO).