Pecado capital Nº7: Pereza

Este es, para mi, el más importante de los 7 si quieres emprender un negocio.

Es cierto que hay otros que si no los tienes trabajados te pueden complicar la vida pero este…

Si no lo superas es completamente imposible emprender.

Imposible.

Recuerda, estamos entendiendo los textos sagrados como algo literario no literal y transformando esas enseñanzas en algo tangible al margen de la religión.

Pecado capital Nº7.

PEREZA

Vamos a entender la profundidad que tiene esto, esa profundidad que los sabios que escribían los textos sagrados conocían.

Vencer la pereza es la llave que te abre la puerta a escapar de los otros 6 pecados capitales: 

1- Soberbia

2- Avaricia

3- Lujuria

4- Ira

5-Gula

6-Envidia

La palabra secreta que esconde el séptimo pecado es “voluntad”, es lo que se utiliza para vencer a la pereza.

Con voluntad consigues lo que quieres, siempre.

Sin voluntad no dejarás de ser soberbio, ni conseguirás renunciar a los pecados de la carne, tampoco podrás controlar la ira y mucho menos la gula.

La voluntad es hacer lo que tienes que hacer cuando no quieres hacerlo.

Cualquier persona de éxito tiene un nivel de voluntad muy elevado, me da igual como midas el éxito.

Todo aquel que vive la vida que siempre ha soñado es porque en algún momento hizo aquello que nunca quiso hacer.

Es matemática pura, no importa lo que creas tú o lo que crea yo.

Es y ya está.

La pereza es una de las mejores herramientas que tiene el EGO para impedir que salgas de su maldita cueva. Ese lugar húmedo, frío y oscuro en el que se siente cómodo, algunos prefieren llamarlo “zona de confort”.

Puedes ponerle la etiqueta que quieras.

“Ve a la hormiga, oh perezoso,

mira sus caminos y sé sabio;

la cual, no teniendo capitán,

ni gobernador, ni señor,

prepara en el verano su comida

y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.

Perezoso, ¿hasta cuándo dormirás?

Un poco de sueño, un poco de dormitar,

un poco de cruzar los brazos para descansar,

y te vendrá la pobreza como un vagabundo

y la necesidad como un hombre armado.”

Podemos seguir con la evidencia de que la pereza no te dejará alcanzar tus metas pero creo que ya está claro.

Bien.

Pues tienes que entender ahora el poder de la voluntad.

La voluntad puede cambiar creencias.

Creencias que te hacen tener miedo ante una situación determinada.

Es un cambio a la bravas, pero funciona.

Cuando una creencia se activa, trae consigo una serie de emociones que no te dejan tomar acción. 

Por lo tanto el proceso lo puedes invertir tomando acción, para eso necesitas una voluntad de hierro.

Las personas no somos perezosas solo por desgana, la mayoría de veces lo somos por miedo.

La acción es lo que produce cambios y resultados en tu vida y eso asusta más que el propio Lucifer.

Espero que no te pierdas en todo este chorreo de información, es importante que lo leas tantas veces como necesites para entenderlo. Cuando digo entenderlo me refiero a entenderlo de verdad. 

Todos los grandes pensadores y sabios de la historia sabían que la voluntad es la llave para deshacerte del EGO y conseguir todo aquello que deseas.

“El que tiene un porqué para vivir, puede soportar casi cualquier cómo.”

Friedrich Nietzsche

“La fuerza no proviene de la capacidad física, sino de una voluntad indomable.”

Mahatma Gandhi

“He despertado para no volver a dormir: la voluntad ha tomado el lugar del sueño.”

Leonardo da Vinci

Todos.

Absolutamente todos los grandes maestros de la historia de la humanidad trabajaban a su voluntad.

¿Cómo puedo trabajar mi voluntad?

La gran pregunta.

Lo hemos estado viendo continuamente en los anteriores 6 pecados capitales, pero voy a darte un pequeño resumen.

Empieza por la disciplina, cuando tengas un compromiso contigo no te falles nunca. No hay excusas, no hay problemas, solo haz lo que tienes que hacer.

Para trabajar la disciplina puedes agendar unas sesiones de ejercicio físico, meditar, hacer yoga o cualquier otra actividad que te suele dar pereza hacer.

Poco a poco vas a generar hábitos y la disciplina dejará de ser necesaria. 

Cuando decidas hacer algo no lo hagas por el simple hecho de la obligación, trata de amar, de buscarle el punto positivo a hacer aquello que no te gusta o te apetece. Solo son acciones, es tu EGO el que se revuelve ante un propósito de superación.

Y el último truco importante. Este lo aprendí cuando hice el curso de PNL. 

Trata de encontrar en tu mente una imagen futura dónde te visualices consiguiendo aquello que quieres y lo consigues gracias a hacer lo que no quieres hacer.

Te pongo un ejemplo que nos ponía el profesor, aún lo 

Es posible que no te guste nada planchar, te da mucha pereza y es tremendamente aburrido.

Bien.

El ejercicio trataría de visualizar la ropa limpia, planchada y guardada en el armario con el aspecto que quieres y la paz y tranquilidad que te da ver las cosas ordenadas.

Es un ejemplo simple pero se entiende perfectamente.

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